Factura conforme. Sin cambiar tu forma de trabajar.
Factuset emite tus facturas como siempre y, por debajo, escribe el registro que la ley exige: encadenado, con su huella y su QR. Tú facturas; la prueba se genera sola.
Qué te pide la ley, a quién y desde cuándo.
La Ley Antifraude y su reglamento obligan a que el programa con el que facturas cumpla unos requisitos concretos. No basta con hacer bien la factura: el sistema tiene que dejar constancia de haberla hecho.
Cambia el formulario, no el programa.
Facturar una obra no se parece a facturar un viaje. En vez de obligarte a encajar tu negocio en una plantilla genérica, Factuset cambia sus campos y su vocabulario según tu sector.
Facturas aquí. Contabilizadas allí. Sin PDF de por medio.
El trasiego de facturas entre cliente y asesoría es donde se pierde el tiempo y donde aparecen los errores. Factuset vuelca a la contabilidad por API, con su conciliación y su registro de fallos.
Si mañana te lo piden, está.
Lo que nos preguntan siempre.
Cambiar de programa de facturación en diciembre, con la fecha encima, es la peor manera de hacerlo.
Te enseñamos cómo quedarían las tuyas, con los campos de tu sector, y qué registro genera cada una. Sin instalar nada.